
Esta versión ecológica homologa una autonomía de entre 235 y 270 kilómetros (NEDC), fruto de una batería con una capacidad de carga de 32,6 kWh.
Bajo el capó, este MINI encierra un motor 'limpio' que entrega 184 CV y un par máximo de 270 Nm. La potencia, por su parte, se transmite al eje delantero mediante un cambio de una etapa con un diferencial de tipo electrónico integrado.

Además, como medida para proteger este 'depósito de electricidad', el Cooper SE cuenta con 18 milímetros extra de altura de la carrocería al suelo.
Con un peso homologado de 1.440 kilos, el modelo 100% eléctrico marca en la báscula tan solo 150 kilos más que un MINI Cooper S con la transmisión automática Steptronic (1.290 kilos).
Como ya nos tienen acostumbrados este tipo de coches, la transmisión directa de la potencia a las ruedas ofrece unas sensaciones de cierta deportividad durante los primeros 60 metros de aceleración, alcanzando los 100 km/h, desde parado, en 7,3 segundos.
La velocidad máxima, en este caso, se limita a los 150 km/h, lo que resulta ser inferior a las versiones de combustión de la gama.

Durante esta última fase, el sistema actúa como generador para recuperar la energía cinética liberada durante la frenada, convirtiéndola en corriente y almacenándola en la batería.
Los tiempos de carga anunciados para el 80% del nivel de la batería son de 2 horas y media, para tomas de carga que entreguen potencias de 11 kW, mientras que en estaciones de carga más rápida y con 50 kW, este tiempo se reduce a 35 minutos.
No se habla de lo que tarda en cargar con una toma de corriente doméstica, que variará según la potencia que tengamos contratada, pero basta pensar que un contrato de 5,5 kW, ya implicaría 5 horas de carga para completar un nivel similar al mencionado anteriormente.
En el MINI Cooper SE 2019, las diferencias estéticas con respecto al resto de versiones, las encontramos en los logotipos 'MINI Electric', de color amarillo y repartidos por la carrocería, así como por los espejos retrovisores exteriores y la barra decorativa de la parrilla delantera, que vienen pintados en gris y que, opcionalmente, pueden ser amarillos.
En el equipamiento de serie, el eléctrico británico ofrece ópticas principales de tipo LED, instrumentación digital con una pantalla de 5,5 pulgadas, climatizador automático bizona y navegador para su sistema de infoentretenimiento, comandado por una pantalla táctil de 6,5 pulgadas y que puede crecer, en opción, hasta las 8,8 pulgadas.
El lanzamiento mundial del primer MINI eléctrico de la historia tendrá lugar el próximo mes de noviembre y el precio base es de 32.500 euros, en el caso del mercado alemán. Para conocer las tarifas en España todavía tendremos que esperar. Yahoo