SANTIAGO (Reuters) - Quienes predicen un panorama de demanda rápidamente cambiante en la industria del cobre debido a la revolución de los autos eléctricos y la escasez de suministro probablemente se decepcionen, ya que las compras adicionales esperadas del metal podrían ser pequeñas en los próximos años.
Desde hace algunos años, los productores de cobre han amasado la idea de una creciente demanda a medida que las ventas de vehículos eléctricos ganan impulso ya que los gobiernos y consumidores en todo el mundo buscan reducir las emisiones con combustibles fósiles.