
“Lo que se genera con estas posturas del gobierno estadounidense es un incremento en la incertidumbre respecto de la marcha de la economía mexicana; el solo hecho de que existe incertidumbre es un desincentivo para el mercado automotor”.
Dijo que aquellos clientes potenciales con capacidad económica para adquirir un vehículo o suficiente solvencia para calificar en la obtención de un financiamiento no toman la decisión final de hacerlo por esta incertidumbre de qué va a pasar en la economía o en los propios empleos.
El director general adjunto de la AMDA dijo que no tienen un estimado de cuánto podría afectar a la industria automotriz la aplicación de aranceles por parte de Estados Unidos, pero “pudiera resultar en una situación más desfavorable para los consumidores”. NTX