
En un reporte sobre la industria de metales básicos, la agencia crediticia afirmó que el incremento de la demanda de componentes específicos para el desarrollo de vehículos eléctricos podría verse enfrentado con escasos suministros, en particular por una inversión insuficiente en la producción.
“El declive de las leyes minerales del cobre, la constante falta de inversión en nuevas minas y el tiempo que se requiere para transformar los nuevos hallazgos en producción limitarán el acceso a los metales, y finalmente, la capacidad del sector para cumplir con la demanda de baterías eléctricas de las automotrices”, dijo Carol Cowan, vicepresidenta senior de Moody’s.
La demanda global de litio, cobalto, cobre y níquel aumentará aún más a medida que se vayan instalando redes de estaciones de recarga para autos eléctricos, indicó Cowan en el comunicado publicado por Moody’s.
La firma estima que los autos eléctricos representarán aproximadamente entre el 7 y el 8 por ciento de los vehículos nuevos que se produzcan en el mundo para mediados del 2020. La proporción llegaría a entre un 17 y un 19 por ciento a fines de la próxima década, según analistas de la agencia.
Además, Moody’s espera que la demanda de cobre para la industria de autos eléctricos suba más de seis veces para mediados de la década del 2020.
Los suministros de níquel y cobalto también resultarían insuficientes para cubrir la demanda cada vez mayor de los productores de baterías, añadió el comunicado. Reuters